18th June 2026

Picos de ansiedad

Un buen nombre para empezar un nuevo artículo. 

Advertencia de contenido: Puede que te contagie también la ansiedad a ti.

Estaba pensando el batiburrillo de agobios que tengo en mi cabeza estos días. Tal mareo llevo, que me provoca retrasos en la regla de hasta semana y media en meses. A ver qué dicen las analíticas.

Los gatos siguen sin adaptarse. Muy lento, muy despacio, ahora toca que se bufen y hablen tras la malla y va regular la cosa. Me genera rechazo, estrés, ansiedad, levanta traumas... sobretodo me levanta traumas. ¿Qué si no iba a ser ponerme a llorar y temblar cuando sale el tema?

El mundo se va a la mierda. Esto pasa siempre, pero parece que de aquí a unos años vamos alcanzando la meta más rápido. Llevo años sin querer ver la tele porque las imágenes me generan más impacto que leerlas. Y cada vez quiero saber menos.

No hay modo de comprar una casa. Estamos de alquiler en un piso que ni de coña nos vamos a poder permitir, todo sube de precio y el dinero es el que es. Me siento ahogada con la idea. 

La política en España el año que viene me genera terror. Sobretodo cuando familiares cercanos, muy afines, votan a quienes apoyan perder derechos. Es una contradicción terrible en la cabeza, me hace sentir muy mal y me duele el pecho.

La comida, y vivir, es carísimo. Hablamos de los pisos, pero la comida no da tregua tampoco. Ni la luz. Ni el agua. Ni el gas...

Llega el calor, llegan las cucarachas. Se nos ha colado una ya en casa, en una nueva habitación que sentíamos segura. Ahora, ha dejado de serlo. Ha entrado 10 días antes de la que vimos el año pasado. Es terrorífico. ¿Saber a ciencia cierta que hasta octubre no vas a poder respirar tranquila? ¿Entrar en un cuarto y mirar a las paredes, al suelo, buscando algo? ¿Ducharte mirando con pavor la rejilla que no funciona de ventilación? Traumático. Fui capaz de envenenarla y pisarla, pero luego tuve que tomarme un ansiolítico. Me dolía el esófago y quería vomitar. Cucarachas, grillos, arañas, pececitos de plata, hormigas, avispas, polillas... putísimo calor, putísimo verano, putísima Sevilla.

Estoy cansada. ¿Más? Jaja, sí...


Vale, voy a intentar enumerar cosas positivas.

He empezado a dar clases de piano. Mi psicóloga me lo recomendó por mi afín a la música y el profesor me encanta, enseña muy bien. Llego llena de serotonina.

Sigo haciendo ganchillo. Me gusta mucho porque encima me hace descansar de pantallas, aunque ya no tiene ese efecto de evasión que tenía cuando estaba hiperfoco con ello. Ahora soy capaz de tejer mientras mi cerebro da vueltas a preocupaciones, conversaciones o temas negativos. A ver si consigo apartarlo...

Mi mujer. Es fundamental. Nos entendemos, hablamos las cosas. Hay acuerdos, risas, límites, mucha alegría y ganas de pasar tiempo juntas. Mi psicóloga ha valorado siempre la comunicación tan sana que tenemos, cómo nos tratamos y hablamos. Acabo de borrar un párrafo negativo en relación a los gatos que nos afecta... pero bueno, que estamos con lo positivo. 

Con ella las cosas son muchísimo más fáciles en un amplio recuento, aunque también haga otras difíciles porque no soy solo yo existiendo en las decisiones. Es lo que tiene convivir con otra persona. Las fáciles superan con creces a las difíciles, es lo bonito de una relación como la nuestra. La compensación que te da, las ganas de vivir y mucho más. Por ella, mato. Y por ella, muero.

Se vienen juegos chulos. Teniendo en cuenta que es mi primer motivo de existir, de evasión, divertirme y conectar conmigo misma me hace muy feliz que el mercado traiga buena mierda. Estoy aún con Divinity Original Sin 2 como principal, otros roguelite para partidas rápidas, ... ni tan mal.

Mis amigos. Mi familia, mis niños, mis tres caballeros. Sin ellos, me daría pena vivir.

Mi mejor amiga. Mi zucchini. Mi bff. Mi alma partida en dos desde niña. Mi pilar.

Mi madre y mi hermano. Mi madre me trae por la calle de la amargura con ciertas ideologías que chocan drásticamente con su verdadera forma de ser y pensar, es como si tuviera el cerebro lavado, por lo demás es una persona llena de vida y que me apoya, la adoro. Mi hermano, saber que nos tratamos tan bien y está ahí para cuando haga falta, es suficiente. No tendremos una relación idílica de contarnos cualquier cosa, pero saber que está ahí para cuando empiecen a romperse las cosas me hace sonreír un poco.


Bueno, me he obligado a pensar en positivo y he sacado cosas. La magia de la chota es que lo malo te invade y te estropea la existencia, pero... sí. Tengo cosas positivas. 

En fin. Qué carajal. Buen ejercicio.