Estando de alquiler en qué momento...
La cabeza te dice que mira... que te compres los muebles que quieras, cuelgues esos cuadros que guardas desde hace 6 años que tanto te gustan o pongas estantes para tus peluches o figuras. Es un sinvivir tener la vida "en cajas" sintiendo que no es lo suficiente para disfrutarla.
Llevo más de 8 mudanzas desde los 20, que me fui de casa precariamente. Siempre he sentido que "pa' qué comprar esto, o poner lo otro, porque no es mi casa".
Y venga a acumular cosas en cajones, o en casa de mi madre, o aguantarme el comprar lo otro... es cansado. Es muy cansado. Tú vives tu vida, guardas recuerdos, compras cosas... y, ¿a dónde van a parar?
Como millenial viví que la prioridad es tener tu propia casa y vivir de alquiler no sirve, es perder el dinero, perder el tiempo, perder en general. Años y años mi padre venía con la copla de "ahora la burbuja ha explotado, deberías comprar una casa". Y yo, sin saber dónde caerme muerta o sintiéndome en un momento insostenible en mi vida, diciéndole que aún no estaba entre mis planes. Eso, y la propia presión mental, han provocado durante toda mi vida muchísimos conflictos, ansiedad, no terminar de sentir la casa como "mía", no acomodar mi vida con cómo querría estar donde vivo.
Es un pensamiento muy intrusivo que, tras 16 años, intenta irse. ¿Irse... o adaptarse para sobrevivir?
¿Será por el estado del mundo? ¿Será porque necesito sentir más segura y mía la casa que estoy alquilando? ¿O simplemente que no me veo capaz de tener, a estas alturas, una casa a mi nombre?
No lo sé, pero a lo largo de este año y parte del anterior algo ha ido naciendo... una resignación, una aceptación, aún no lo comprendo. Es muy pequeño y no se siente seguro, pero una parte de mí quiere sentir que esta casa, aunque me puedan echar en dos años, es mía. Y por lo tanto, puedo decorarla como quiera. Poner los muebles que quiera, o estantes, incluso si quisiera pintarla. Mi mente necesita... controlar esta situación de alguna forma.
La casa propia ha sido, y creo que es para todas las personas millenials, algo que la familia ha enseñado que debía ser un objetivo. No digo que el resto no lo considere así, pero no es lo mismo crecer con familia que tuvo su casa con el 100% de hipoteca a los 21 años a que tú, con 36 años con trabajo solvente y con tu propia familia, seas incapaz de constearte ni el más triste apartamento.
Probablemente si tuviera descendencia y vieran que ni a los casi 40 años tuve casa, la presión no sería tan insostenible. La presión social la vivimos todes, pero considero que mi generación ha tenido una terrible caída. Como en muchas otras cosas... ...
Es muy cansado, como digo, vivir entre tanta exigencia. Que qué hago reflexionando en voz alta, no lo sé...al final he copiado el desbarajuste de hilos que estaba dejando programado en Buffer y lo he traído aquí.
Porque aquí vengo a hablar de mis penas. No, de mis pensamientos profundos. Me permito divagar, no repaso el texto apenas, escrito tal y como lo estoy sintiendo.
Estamos empezando a comprar más muebles. El estudio donde trabajo diariamente tiene una litera asquerosa para infantes que es un incordio pero, como no es nuestra casa, no podemos tirar. Hace unos meses mandé al carajo la sensación de vivir en el hotel que es mi casa y monté dos estantes que poblé de peluches. Mis peluches, a lo largo de mi vida. Mis cosas importantes. Cosas que me hacen feliz.
Y así, poco apoco, me desprendo de una ideología terrible que me presiona, como muchas otras, intentando sobrevivir en lo que es vivir la vida.